Centro Cultural de la Cooperación

una obra dirigida por Julio Ordano

Noche de Perros

de Adriana Tursi

Clara y Pedro han pasado un fin de semana juntos hace unos pocos meses, quizás en Mar del Plata. El le dijo su verdadera situación, casado y con un hijo pequeño.
Ese fin de semana fue una hermosa aventura. Pero ahora Clara viene por lo que cree suyo: un futuro juntos. Ella no va a permitir que aquel momento amoroso tan importante quede en el olvido.


Intérpretes



Karina Buzeki


Roberto Ponce



Fotografía:



Michel Marcu


Música original:



Sergio Vainikoff


Escenografía y vestuario:



Luciana Gonzalez


Asistente de vestuario:



Cecilia Estefanía Lanza


Asistentes de escenografía:



María Victoria Questa - María Lucía Vega


Asistentes de dirección:



Mercedes Orlandi - Marina Balbi


Dirección General



Julio Ordano


"Noche de perros", es para mí una especie de thriller dramático, de comedia negra basada, en especial, en el suspenso y la magnífica interrelación entre los dos personajes. Obra de texto y de climas, apuntamos a que los actores asuman ese protagonismo que la pieza requiere y que transiten con la mayor intensidad las situaciones que, en ciertos casos, están lindando con la locura, si no son la locura misma. ¿Hasta qué punto uno es responsable de sus actos, o de los deseos y expectativas que sus acciones despiertan en el otro? Nada es epidérmico ni gratuito. Un fin de semana gozoso y placentero puede desencadenar algo inesperado, de lo cual no es fácil liberarse. Pero también los caracteres son determinantes. Clara y Pedro han sido golpeados por ciertos acontecimientos de sus vidas que los han marcado. él ha hecho daño sin quererlo. Ha tenido con Clara una aventura común que tal vez para otra mujer no hubiera significado nada, pero para ella es la última gota que rebalsa el vaso. Pedro no quiere lastimar, por eso dice verdades a medias, toma conductas que por no ser suficientemente claras, pueden enga%ntilde;ar al otro. Y tiene la propuesta algo de onírico. Trata de un mal sueƱel cual uno quisiera despertar pero que cada vez se hace más pegajoso y asfixiante. La ambientación que elegimos procura reflejar eso. Así como las luces. Ese algo real pero estilizado, creíble y cotidiano que tienen las pesadillas, pero con un dejo de extraño. Que nos sujeta pero que nos tiene a distancia, azorados. Es una pieza que consigue que no sea fácil tomar partido. No desea ser un culpable, sino evidenciar dos víctimas. Lo que les pasa a los dos es doloroso, merecen piedad. Obran de ese modo porque no pueden intentar otro camino. Y, por último: ¿cuál sería ese camino?

Julio Ordano

Agradecemos a: Enrique Papatino, Lorena Russo, Enrique Dacal.

Este espectáculo cuenta con el apoyo de Proteatro y del Fondo Nacional de las Artes.